miércoles, 15 de septiembre de 2010

Al MI6 le va mal con los números



Gareth Williams, empleado de la agencia de espionaje británica GCHQ, fue hallado muerto a principios de agosto en el apartamento que ocupaba en Londres. El cuerpo de  Williams, doctor en matemática y experto en códigos, de 31 años, estaba en el baño, desnudo, dentro de una bolsa grande de las que se utilizan para guardar útiles deportivos. Al momento de escribir este post los forenses no habían logrado determinar la causa de la muerte y esperaban los resultados de la última tanda de análisis, que rastrearía la presencia de los venenos mortales más comunes, como la estricnina.   
El diario The Sun mencionó que el cadáver, en avanzado estado de descomposición, estaba cubierto por un fluido, quizá con la intención de que se descompusiera más rápidamente. El asesino no imaginó que Williams, estrella en ascenso de la comunidad de inteligencia británica, sería olvidado por el resto del mundo durante dos largas semanas de verano.



Una de policías

Scotland Yard comprobó que la entrada al apartamento no había sido forzada y consideró, por tanto, que Williams fue asesinado por alguien a quien conocía, quizá en el curso de un juego sexual que salió mal. Algunos vecinos declararon que una pareja joven, de “aspecto mediterráneo”, visitó a Williams tarde en la noche, unos cuantos días antes de su muerte. La prensa aclaró que Gareth Williams era homosexual y asiduo visitante de los bares gays de Vo-Ho, a mitad de camino entre el apartamento en el barrio de Pilmico y su trabajo en el Servicio de Inteligencia Secreto, conocido como MI6, donde estaba en comisión. Scotland Yard se aferró a esa hipótesis, quizá porque es una de las que puede investigar. Tiene la esperanza de encontrar a la pareja sospechosa y obtener una sórdida y plena confesión que lleve alivio a cada uno de los miles de pueblitos heterosexuales, reserva moral del Reino Unido. Mientras tanto los policías recorren la cuadra de Williams relevando el color de ojos de sus vecinos. Olvidé comentarles que Williams vivía en una casa segura del MI6 que cuenta con alarma conectada al cuartel general de los espías y una cerradura que solo obedecía al iris del matemático.  



Una de espías

Mientras tanto, los espías trabajan en una hipótesis a su altura. Creen que Williams, quien tenía excepcionales habilidades para romper códigos y había jugado un rol fundamental en el desarrollo de sistemas capaces de interceptar laptops y señales de celular montados en aviones de la RAF que sobrevuelan ciudades británicas, reunía todas las condiciones para ser blanco de una agencia de espionaje rival. A propósito, parece ser que desaparecieron de la casa segura una laptop y quizá un mp4.

El MI6 (la agencia de Bond, James Bond) y el MI5 -su similar dedicado a la seguridad interna- piensan que solo Scotland Yard es capaz de creer que un civil puede cometer un crimen y desaparecer sin dejar rastros. Más aún si no hubo premeditación o si la muerte fue accidental.

Los espías creen que:

1)     Una agencia intentó reclutar a Williams, quien se habría negado y no comunicó el hecho a sus superiores. Al no poder contar con sus servicios, los extranjeros deciden matarlo.

2)     Williams fue reclutado por una agencia rival pero no cumplió con su compromiso, lo que determinó su ejecución.



Yo agregaría otros dos puntos:

3)     Gareth Williams fue reclutado por una agencia rival y el MI6, al enterarse, lo ejecutó. Y…

4)     Williams fue víctima de un crimen pasional por parte de un agente ejecutivo de alguna de las varias agencias en las que trabajaba, alguien capaz de matar y cubrir sus huellas.

5)      

A llorar al cuartito

Aunque en el Reino Unido operan varias agencias de espionaje extranjeras, tal vez solo los rusos cumplen la doble condición de tener la capacidad de asesinar a un valioso integrante de la inteligencia británica en las narices del MI6 y la voluntad política necesaria, si consideran que es importante. También han utilizado en el pasado la técnica de la asfixia, que se sospecha puede haber sido empleada para matar a Williams. Sin embargo, el asesinato del ex espía Alexander Litvinenko, en 2006, mediante polonio 210, afectó sensiblemente las relaciones ruso-británicas y apuntó incómodamente al líder Vladimir Putin. Es improbable, entonces, que Moscú se embarque tan pronto en otro choque con Londres. Claro que Gareth Williams era una pieza importante del GCHQ y no contaba con una seguridad acorde. Esa agencia, que cuenta con unos 5.500 empleados, tiene una estación de escucha en Cheltenham, desde donde es capaz de “oír” hasta los Urales. Uno de los trabajos de Williams era, precisamente, mejorar la rapidez del proceso de decodificación de las comunicaciones interceptadas mayormente de los satélites. Su presencia en Londres, en cambio, se vinculaba al diseño de un muro virtual que protegiera el sistema de transporte y la banca de esa ciudad. La insistencia de algunos espías de jerarquía en que la muerte de Williams solo es un golpe emocional, sugiere la gravedad de la pérdida.

Una agencia rival, consciente de la importancia del matemático en varios programas, bien podría haber identificado las debilidades de la seguridad del MI6 y considerado que el asesinato de Williams era pan comido y entorpecería el trabajo de los espías británicos.

4 comentarios:

  1. Interesante. ¿de donde has sacado tanta información?

    Yo ando con curiosidad sobre que pasará al final, pero no he encontrado demasiado

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  2. La prensa británica le dio mucha cobertura al tema, especialmente The Sun, pero la información está tan dispersa que por eso no cité fuentes. Hoy leí que la policía considera también la hipótesis del auto encierro en el bolso, quizá buscando algún tipo de placer mediante el sofocamiento, y la muerte accidental al no poder abrir el bolso desde dentro. Tal vez haya sido así, pero tal vez la policía insiste en elaborar hopótesis que estaría a su alcance investigar. Los prejuicios parecen estar muy presentes a la hora de abrir líneas de investigación.

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  3. Hace poco apareció muerto en Turquía el jefe de la inteligencia militar rusa. ¿No habrá una conexión entre ambos casos?

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  4. No, no pueden tener nada en común las dos muertes. El general Yuri Ivanov era el número dos del GRU (no el 1), el servicio de inteligencia militar ruso. Al momento de su
    desaparición estaba en Latakia, Siria, supervisando trabajos para la Armada (y la inteligencia) de Rusia. El diario "Estrella Roja", de las Fuerzas Armadas rusas,
    informó que Ivanov sufrió un "trágico accidente"; otros voceros oficiales u oficiosos se refirieron a un "accidente de natación". Ivanov desapareció cerca de Latakia, cuando supuestamente se dirigía a un encuentro con altos oficiales de la inteligencia siria.
    Parece que decidió darse un chapuzón en el camino, se ahogó y su cadáver apareció unos cuantos días después en una playa turca. Los rusos se llevaron el cuerpo a Moscú más que rápido y lo enterraron casi en silencio,
    sin acusar a nadie.
    Ahora, a especular a mansalva.
    Ivanov era un tipo poderoso que resistía la autoridad de Putin y muy especialmente la reforma de los servicios secretos rusos, que probablemente queden bajo la dirección del FSB, la inteligencia doméstica. Al parecer, las desinteligencias entre los servicios de
    inteligencia rusos a veces se dirimen sin cortesía alguna.
    Ivanov probablemente tuviera varios escoltas, además de los que agregaran los sirios. ¿Estaba solo en el agua? ¿No hay testigos del accidente de natación"?
    Otra hipótesis manejada es que se trató de una
    operación a cargo de chechenos, pues Ivanov fue
    responsable de las operaciones GRU en Chechenia. No me suena, aunque a los independientes chechenos les sobraban razones. Están demasiado ocupados para distraerse en una operación difícil, inútil y que enfurecería a los sirios, por no hablar de la venganza
    rusa.

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